MIS OJOS AZULES

MIS OJOS AZULES

Mi corazón suelta…
suelta todo.
No te quedes con nada,
deja que la marea se lo lleve,
todo, todo…

Déjalo ir.
Suelta, suelta a todos.
Déjalos ir,
que se revuelvan en las olas
y se los lleve el amanecer.
Son solo recuerdos,
solo es pasado.
Solo… deja ir.

¿Pero a ti,
mis ojos azules…
cómo te suelto a ti?

Has curado mi alma
más de una vez.
Me has consolado,
me has sostenido,
me has escuchado sin juicios.
Me enseñas tanto
con solo observarte y escucharte.

Mis ojos azules…
mi apego más fuerte,
mi razón de estar cerca,
mi motor, mi refugio,
mi espejo, mi guía.

Te he visto de mil colores,
en mil formas.
Te he visto en tus nuevas facetas,
te he sonreído,
te he llorado,
he jugado contigo,
te he sentido…
y muchas veces,
te he temido.

Me has enseñado diferentes sonidos
y también un silencio único,
de esos que limpian
hasta lo que no sabías que dolía.

Me has mostrado formas de vida irreales,
mundos dentro de ti.
Abundancia infinita…
eso eres tú,
mi ojos azules:
abundancia infinita
de amor incondicional.

Sana tú también.
Saca todo,
muéstralo tal cual es.
Llévate lo que tengas que llevar,
suelta…
que tú conoces el camino,
y sabrás cómo llegar.

Que se limpie todo tu ser,
que se nutra el infinito,
que se reconozca tu luz.

Y suéltame a mí también…
si puedes, si quieres.

Nos veremos pronto,
quizá en otro amanecer,
en otro atardecer,
en luna llena o en luna nueva.

En otro continente,
o quizá de otra forma.

Pero antes,
quiero agradecerte una vez más,
mis ojos azules:
por cada sueño hecho realidad,
por cada aprendizaje,
por limpiarme,
por llevarte lo viejo,
por recordarme
que estoy viva,
protegida,
sana,
fuerte.

Pero sobre todo…
por curar mi alma y  enseñarme a dejar ir.
Por abrazarme entre tus brazos
mientras floto,
dejándome llevar,
una y otra vez,
para recordar que estoy aquí.

Aquí,
en este momento presente.
Sostenida,
mirando el cielo,
rodeada de ti.

Gracias bendita agua.
Bendita tu sal transformadora.
Bendita pureza que tienes,
mis ojos azules.

Aquí sigo…
Flotando, confiando en que estoy sostenida

por tu infinito amor.

Por Nadya Romo

Carrito de compra
Selecciona tu moneda